Después de haber terminado las clases hace un tiempo, he decidido compartir este stop motion que tuve que hacer para la asignatura de Animación.
Cuenta la historia de una ciudad llamada Mascarera cuyos habitantes no tienen cara propia. Cada mañana, al levantarse, deciden el humor y la expresión que tendrán a lo largo del día. Utilizando para ello una máscara (rostro) de las muchas que tienen en el armario.
Richard, por ejemplo, trabaja en una tienda y debe elegir minuciosamente qué cara llevar cada día para no espantar a sus clientes. Normalmente es una sonriente, nunca una negativa. Cuando sale de su casa para ir a trabajar y ve a su vecino, se pregunta por qué siempre está enfadado si tiene la oportunidad de elegir una cara. “Talvez no quiere que se le acerque la gente”, piensa. Pero su vecino no es el único que le hace preguntarse “¿por qué?”, muchas de las personas que se encuentra se dirigen a sus respectivos lugares con caras largas.
Espero que les haya gustado.
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